El colegio de ingenieros agrícolas justifica con un informe técnico la permanencia del arbolado en la Plaza Vieja

El estudio advierte que un pavimento continuo de piedra natural en una plaza diáfana aumentará drásticamente la temperatura ambiente de la zona

30 de Octubre de 2019. Los ingenieros agrícolas de Almería defienden la permanencia de las 5 palmeras y 17 ficus que se encuentran plantados desde hace décadas en la Plaza Vieja de la capital almeriense, en contra de la propuesta presentada por el equipo de gobierno que pretende trasplantar el arbolado y convertir este espacio tan emblemático de la ciudad en una plaza diáfana.

En un informe técnico que ya se ha entregado a la concejala de Fomento del Ayuntamiento de Almería, Ana Martínez Labella, los ingenieros agrícolas advierten que eliminar el actual arbolado provocaría un aumento drástico de la temperatura ambiente en la zona, y en consecuencia la plaza sería menos atractiva para los negocios de hostelería y para su disfrute público. “Aunque la propuesta del equipo de gobierno contempla la colocación de toldos, la sombra que proyectan los árboles es superior en más de 100 veces a la sombra de un toldo y favorece el enfriamiento del suelo en épocas de sol intenso que, en Almería, es prácticamente todo el año”, explica Maria Teresa García, presidenta de Coitaal.

El aumento de la temperatura ambiente se vería agravado al transformar la plaza en un espacio diáfano con un pavimento continuo de piedra natural. Técnicamente, ese tipo de ensolado completamente cerrado e impermeable hace literalmente imposible el intercambio de humedad entre el suelo y el aire, contribuyendo aún más al aumento de la temperatura ambiente en la zona.

La eliminación del arbolado supondrá la pérdida de la identidad y el carácter de una plaza mediterránea, al querer imitar en Almería el concepto foráneo de plaza castellana diáfana y sin sombras naturales. “Es necesario que nuestros representantes públicos sean sensibles a la identidad cultural, a la realidad social y capaces de ofrecer soluciones a los ciudadanos con visión de futuro y en sintonía con las directrices de la Unión Europea expresadas en las diferentes estrategias, planes y programas que incluyen y relacionan aspectos como salud, energía, clima, y sociedades inclusivas”, añade Maria Teresa García.

Plan de Arbolado y Zonas Verdes

Los ingenieros agrícolas reclaman al Ayuntamiento de Almería la puesta en marcha de un Plan de Arbolado y Zonas Verdes que fije objetivos y establezca directrices en torno a la gestión del arbolado urbano, que hasta ahora se ha limitado a la colocación de 850 ejemplares de diferentes especies para cubrir huecos existentes o para sustituir especies problemáticas. Dicho plan debe comenzar por conocer la situación actual, evaluar cuales son las necesidades a todos los niveles de los árboles en la ciudad, marcarse objetivos y poner los medios necesarios para ejecutar las acciones necesarias con un calendario definido.

Además, se insta al ayuntamiento almeriense a poner en marcha un plan de prevención y control del picudo rojo para evitar que esta plaga siga reduciendo el número de palmeras datileras (Phoenix dactylifera). La ciudad de Almería conserva muchos ejemplares históricos de esta especie de palmera que sería necesario inventariar y valorar. La presencia de las palmeras como un elemento de nuestro paisaje es irrenunciable y se hace necesaria su protección, ya que hay que tener en cuenta que los gastos de prevención son siempre muy inferiores a los de reposición.

Beneficios de los árboles

El informe elaborado por un grupo de trabajo de Coitaal explica que cuando los edificios se rodean o disponen de árboles y zonas ajardinas se crea un entorno diferente que tiene una serie de características ventajosas tanto para los edificios como para las personas que los habitan y visitan. Por ejemplo, los árboles humedecen el ambiente y contribuyen a regular la temperatura del entorno y reducen las necesidades de aire acondicionado sobre un 30% y ahorran entre un 20% y un 50% de calefacción, por lo que aumenta la eficiencia energética de los edificios próximos.

Además, los árboles higienizan el ambiente porque son excelentes filtros para los contaminantes urbanos, reducen la contaminación acústica y sirven de cobijo a diferentes aves insectívoras y murciélagos que se alimentan de especies como los mosquitos, moscas y demás insectos que producen daños y molestias considerables en la población urbana (picaduras, reacciones alérgicas, etc.).

A juicio de Coitaal, la ciudad de Almería debe seguir los pasos de otras capitales que han convertido en una prioridad el tratamiento del arbolado urbano por los beneficios que aporta a la calidad de vida de los ciudadanos. “Las ciudades están cambiando y son cada vez más sostenibles, y capaces de contribuir a mitigar el cambio climático. Se debe respetar la concepción de la Almería burguesa que dio origen a la plaza en el siglo XIX y que pretendía crear una ciudad habitable con presencia de jardines para transmitir tranquilidad, frescor y ornamentación”, añade la presidenta de Coitaal.

Cabe recordar que en septiembre de 2015 la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). El objetivo 11 hace referencia a ciudades y áreas urbanas, referidas a medio ambiente, economía y sociedad como pilares integrados. En diciembre de 2015 y con motivo de la 21ª Conferencia de las Partes (COP 21) de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC) en París, se alcanzó un acuerdo global sobre el clima para limitar el calentamiento global a un incremento de la temperatura entre 1,5° y 2°C.

Para más información:

María Teresa García Muñoz.

Presidenta COITAAL.