¿Conoces a nuestro compañero Santiago?

¿De dónde eres Santiago?
De Orcera, en Sierra de Segura. Jaén.

¿Cuántos años llevas colegiado?
8 años.

¿A qué te dedicas?
Responsable técnico en semillero el Plantel de Ejido.

¿Cómo te describirías en tres palabras?
Muy social, constante y trabajador.

¿A qué solías jugar de niño?
A la peonza, a futbol y con la bicicleta. Siempre fantaseando.

¿Qué es lo que más te hace feliz?
Mi familia. Es muy importante tener una familia que te quiera.

¿Qué libro o película nos recomendarías?
La película de “Campeones”, una historia de superación personal.

Si pudieras pedir un deseo, ¿Qué elegirías?
(Risa) No sé, quizá estar más cerca de mis padres.

¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre? ¿Con qué frecuencia lo practicas?
La verdad, echar un rato con los amigos (Risa). Antes practicaba golf.

¿Cuál ha sido la experiencia más increíble de tu vida?
El vínculo tan fuerte de amistad que creamos un grupo de estudiantes de Erasmus durante nueve meses en Grecia. Actualmente seguimos quedando todos. Fue una experiencia inolvidable.

¿Cuál es tu habilidad más especial?
Soy muy sociable y no me llevo mal con nadie. Los clientes se sienten cómodos y el trato es muy bueno.

¿Qué te llevarías a una isla desierta?
Lo que más quiero, Mi familia.

¿Cuál es la frase o coletilla que repites con más frecuencia? ¿Por qué?
“Esto está de lujo” porque la planta que sale del semillero va en perfectas condiciones para que el agricultor la trasplante. Siento que el trabajo está bien hecho.

¿Cómo describirías un fin de semana ideal?
Ir con los amigos de casa rural, encender la chimenea, pasar un rato agradable y divertido. En definitiva, compartir buenos momentos con los amigos .

¿Cuál es la comida más rara que has preparado o probado?
Hace poco probé las “Ortiguillas de mar”. Fue una arriesgada experiencia, porque es tóxica si no la cocinas bien, pero salió genial y sentí como una explosión de mar en paladar. Me gustó mucho.

¿Cuál es tu fruta/hortaliza de Almería preferida?
El pimiento, porque es una planta fácil de manejar en el semillero y además me gustan mucho los pimientos fritos con huevos (risa).

¿En qué lugar del mundo te gustaría vivir?
En Almería, porque te ofrece buena calidad de vida. He viajado a otros lugares pero como en Almería, ninguno.

¿Cuál es tu canción favorita?
Feo, fuerte y formal de Loquillo. Hace poco, fuimos todos los compañeros del semillero con Manuel Cremades a ver el concierto de “Loquillo” a Granada y lo pasamos genial.

¿Cuál es la anécdota más graciosa que has vivido?
En una visita al semillero, llegaron niños de primaria y eran tan pequeñitos que las bolsas de publicidad que regalamos para la merienda eran más grandes que ellos. Fue muy gracioso, se divirtieron mucho y nosotros pasamos un rato muy agradable.

¿Qué es lo que más te gusta de tu profesión?
El trato con los compañeros, tener un buen equipo de trabajo y que el agricultor se lleve buena planta.

¿Y lo que menos?
La cantidad de trabajo que tenemos en verano y el estrés que conlleva las fechas de entrega de las plantas.

¿Qué es lo que más valoras en tu trabajo?
Que todo vaya bien, que no haya problemas. En definitiva, garantizar las mejores condiciones de la planta para que el agricultor consiga una excelente cosecha.

¿Cuál ha sido tu trayectoria profesional?
Estuve de prácticas seis meses en Zeraim, luego en Syngenta durante tres años en desarrollo de productos fitosanitarios y ahora que llevo seis años en el Plantel.

¿Qué te gusta más del sector?
La capacidad de emprendimiento de los Agricultores de Almería. No son conformistas y eso les hace grandes. Son la parte principal de esta cadena y si no fuera por ellos, no podríamos vivir de esto.

¿Qué cambiarías urgentemente en la agricultura almeriense?
La política de precios. No es viable que los gastos incrementen todos los años y que los agricultores no tengan un precio mínimo.
No puedo entender que haya tanta diferencia de precio entre origen y destino.

¿Cómo te lo has pasado contestando estas preguntas?
Muy bien, he estado muy cómodo. Es interesante conocer a qué se dedican los compañeros.

Autor: Fernando Paniagua